El otro día estaba en la
comodidad de mi sillón viendo una peli. Era domingo, no había nada que hacer y
se supone que el día era para disfrutarse...
De pronto me distraje con algo,
tomé el celular y me puse a deslizar como si fuera un robot. No recuerdo
cuántos videos observé sin atención alguna hasta que me salió un meme que
decía:
"Ahora resulta que mi esposo
cree que todo lo que tenemos es por su trabajo y no porque yo lo
manifesté".
Literalmente escupí lo que estaba
bebiendo porque me dio mucha risa esa pequeña e insignificante oración; la
película que veía era Forrest Gump y la escena que miraba era la del
Teniente Dan gritándole a Dios que se manifestara para después mandarles un
tormentón a los hijos de perra.
Fue cómico porque eso me llevó a
recordar a personas que "manifiestan" cosas para que les vaya mejor
en la vida, tengan más dinero, consigan una pareja o cualquier pendejada que la
vida les ha negado, así que me puse a investigar en qué consistía eso y, bueno,
sigo cagado de la risa con el pendejismo de millones de personas que
manifiestan, porque son millones. Hasta se han escrito libros al respecto y uno
que me llamó la atención se llama MANIFESTAR, 7 pasos para no sé qué
madres... y bueno.
El timo se observa desde la
introducción del libro. El tipo dice que cuando "se iluminó su mente"
tenía 27 años y que no sabía qué hacer con su vida, no tenía trabajo y que
estaba luchando contra la depresión, como toooodos los pendejos que quieren
vender algo inservible.
Luego sigue diciendo que su
autoestima estaba mal y que incluso se fue al Tíbet, como todos los que
escriben ese tipo de libros "engaña-pendejos". Continúa, como yo,
diciendo que le llamó la atención y que investigó, y que después de escuchar un
par de podcasts tenía la respuesta a todos sus problemas.
Luego te cuenta cómo la llegada
de su hijo "le dio un motivo" para amar incondicionalmente, como
cualquier mamá luchona de México que se hace un hijo para que le den pensión,
porque sola no puede la muy pendeja y todavía sale con la mamada de que le da
lastima la vida de los demás, toda pendeja.
Pues resulta que manifestar es la
habilidad de crear exactamente la vida que quieres. Wow, el hilo negro ha
sido descubierto por estos pinches subnormales que cuando
"manifiestan" no hacen otra cosa que rezar, porque básicamente eso es
lo que se hace: se le pide a alguien, a algo. Es la fe del ser humano... Pero
estos imbéciles pretenden engañar a otros más imbéciles para que compren sus
pendejadas y luego crean que están haciendo algo maravilloso.
Luego sigue con su pendejada
diciendo que existen emociones de alta y baja vibración y adivinen cuál es la
emoción de "más baja vibración"... El miedo.
Hijos de su puta madre,
imbéciles... ahora resulta que nadie debe tener miedo. Tampoco debemos sentir
odio porque "da cáncer" y mucho menos ira. ¿Qué hay de los que tienen
ansiedad? jajaja, hijos de perra ridículos, ahora entiendo por qué le va como
le va a ciertas personas que "manifiestan" y no sucede nada.
Y es que realmente ya no sé qué
pasa con las personas, cada día que pasa me encuentro con más y más idiotas como
si fuera plaga, salen de las coladeras o que chingados; tal vez lo que escribo,
se deba a que las cosas no llegan porque las manifestemos. Por ejemplo, en la
pareja...
Uno no consigue pareja porque
manifestamos tenerla; conseguimos pareja porque literalmente le gustamos a esa
persona, nos observó y le gustó lo que vio. Salimos de nuestra pinche casa o
nos metimos a una página de citas, o fuimos a algún lugar de mala muerte pero
hicimos algo de movimiento, no nada más se lo pedimos al universo... Tal vez fuimos
mas allá y le dimos algún presente como una gelatina de piña (hija de perra
idiota) y con eso cayó redondita la persona en cuestión, pero eso nada tiene
que ver con lo que dicen en su pendejo libro.
Creo que el verdadero truco de
estos vende humo de cagada no está en convencerte de que el universo escucha
tus deseos. Eso sería una estafa demasiado evidente; el truco real consiste en
apropiarse de algo que sí funciona y presentarlo como si fuera magia.
Porque si una persona se sienta
una hora al día a pensar qué quiere hacer con su vida, escribe metas, analiza
sus errores, presta atención a oportunidades que antes ignoraba y deja de
actuar como un costal de papas abandonado en la sala, es probable que su
situación mejore. No porque el universo haya movido planetas para cumplirle un
capricho, sino porque empezó a comportarse de forma distinta.
Lo gracioso es que después
atribuyen el resultado a la manifestación y no a las acciones que tomaron. Es
como si un cabrón entrenara seis meses, bajara veinte kilos y al final dijera
que todo fue gracias a la playera del Cruz Azul que usaba los martes.
Ahí está la trampa. Si consigues
lo que querías, fue porque manifestaste correctamente. Si no lo consigues,
entonces es porque dudaste, porque tu vibración estaba baja, porque Mercurio
estaba retrocediendo o porque el cosmos detectó alguna impureza espiritual en
tu alma de Godínez hambreado, pero mientras más leía sobre el tema, más me
llamaba la atención que casi todos los testimonios se parecían entre sí.
Siempre hay alguien que estaba perdido, deprimido, quebrado, confundido o
recién salido de una ruptura. Después descubre algún método ancestral, una
técnica secreta o una revelación llegada durante una caminata por la montaña.
Luego empieza a ganar dinero, encuentra el amor, mejora su salud y,
curiosamente, termina escribiendo un libro para enseñarle a otros cómo hacer
exactamente lo mismo por el módico precio de 399 pesos.
Qué conveniente ¿no?, hijos de la
gran perra… si realmente hubieran descubierto la fórmula para crear exactamente
la vida que desean, lo último que necesitarían sería vender cursos en internet
o libros pendejos con recetas alquímicas.
Al final cerré el libro y me
quedé pensando que la manifestación es una idea extrañamente humana. Nos cuesta
aceptar que muchas cosas suceden por azar, por circunstancias, por privilegios,
por decisiones ajenas, por nepotismo o por jueces que evidentemente están bien pendejos
Ya para rime a la chingada te
diré que la vida muchas veces te da una patada en los huevos y no te pregunta
pero en lugar de tratar de entender por que fue, preferimos creer que existe un
mecanismo oculto o un ser divino que si está de buenas, premiará nuestros
deseos.
Es una idea reconfortante, sí, pero
también es una forma elegante de hacernos pendejos y no enfrentar nuestra realidad
y déjame te digo algo, la mayoría de cosas en la vida se consiguen haciendo
algo más complicado que hablar con el universo, esforzándonos por ejemplo.
Nos leemos la próxima.